¡Cuidado con engañar al apetito! Los edulcorantes artificiales pueden aumentar el consumo de calorías

Por la Drª Iris de Luna

El uso de edulcorantes artificiales sin calorías es una práctica muy extendida entre los pacientes que realizan planes de adelgazamiento, sin embargo recientemente se han publicado diversos estudios que se posicionan a favor o en contra de su utilización generalizada.

Es necesario recordar que hay grandes diferencias entre los distintos edulcorantes y las normas que regulan su uso en la industria alimentaria. En nuestro país, está muy extendido el consumo de sacarina (fue uno de los primeros sintetizados) y el de aspartamo (que deriva de los aminoácidos ácido aspártico y fenilalanina). También está en alza el empleo de glucósidos de steviol (obtenidos a partir de las hojas de la especie de planta Stevia rebaudiana). La sucralosa es el único edulcorante acalórico que se fabrica a partir de la sacarosa y su potencial edulcorante es de los más elevados que se conocen (ver tabla 1).

Tabla 1. Código de aditivo alimentario y equivalencias en poder edulcorante.

Azúcar simple o sacarosa

1
Sacarina E 954 300
Aspartamo E 951 150-200
Glucósidos de steviol E 960 250-300
Sucralosa E 955

600

 

La sucralosa, al igual que la sacarina y a diferencia del aspartamo, es estable a altas temperaturas, por lo que se suele utilizar en alimentos procesados cocinados y en productos de larga duración. Un grupo de investigación de la Universidad de Sidney en Australia ha estudiado los efectos a largo plazo que ejerce la sucralosa sobre el apetito y la respuesta neurohormonal al ayuno.

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El estudio (publicado en la revista Cell Metabolism en julio 2016, para acceder al resumen: http://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(16)30296-0) se ha realizado en animales genéticamente similares a humanos como son la Drosophila y roedores. El consumo crónico de una dieta suplementada con sucralosa provocó un aumento del apetito a través de dos mecanismos distintos: uno dependiente del receptor neuronal del sabor dulce (Gr64a) y otro dependiente del mecanismo de recompensa de la dopamina. Así, en condiciones de ayuno o cuando la dulzura de los alimentos no se correspondía con el contenido calórico de los mismos, se activaba una respuesta compensadora que modificaba el gusto dulce y el comportamiento alimentario aumentando el apetito y el consumo de calorías totales. Estos efectos fueron reversibles al retirar la sucralosa de la dieta.

Como conclusión, no se debe realizar un abuso de los edulcorantes porque algunos (como la sucralosa) pueden aumentar el apetito. La mejor herramienta para una dieta baja en calorías es ir reeducando a nuestro paladar.

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4 respuestas a ¡Cuidado con engañar al apetito! Los edulcorantes artificiales pueden aumentar el consumo de calorías

  1. No hay evidencia de morbilidad causada por el aspartamo incluso a altas temperaturas: http://www.gencat.cat/salut/acsa/html/es/dir3160/doc35779.html al final de éste enlace puede encontrar el informe completo de la agencia de seguridad alimentaria europea.
    El problema con los esteviósidos es que tiene un desagradable sabor a regaliz; por ello la industria los mezcla muy frecuentemente con polialcoholes que son potencialmente tóxicos a nivel intestinal. Véase la composición de Truvia (r) por ejemplo, ampliamente publcitado, con u 2% de esteviósidos (no rebaudósidos) y muuuuucho eritritol (por cierto el menos tóxico de los polialcoholes).

    • estebanjodar dijo:

      Muchas gracias por aportar esta información acerca del aspartamo y los esteviósidos. Respecto a los efectos a largo plazo de los aditivos alimentarios todavía nos queda un largo camino que recorrer, ya que en algunos casos su introducción en la industria alimentaria es relativamente reciente.
      Sin duda, un consumo moderado de los mismos es la mejor estrategia de seguridad de que disponemos en este momento.

      • Muy de acuerdo, como siempre: el aspartamo fue descubierto en 1965 y comercializado en 1985. Más de 30 años de uso!.
        Esperemos para la Stevia, ya que se cambió su forma de administración, pero sus primeros trabajos publicados son anteriores al 1968, se cree que en 1931 ya se estudió su poder edulcorante. En 1968 ya hay un trabajo que habla del efecto contraceptivo de la Stevia Rebaudiana: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/5698837 y en el 1977 de su posible efecto tóxico. En la década de los 70’s ya hay varios estudios sobre su poder edulcorante y en pubmed hay más de 400 referencias indexadas.
        Lo dicho: con moderación, como todo en la vida.

      • estebanjodar dijo:

        Gracias por ampliar la información acerca de los esteviósidos. Tanto el artículo de Kruc et al. en 1968 como el de Álvarez et al. en 1988 señalan cierta disminución de la fertilidad en ratas que no se ha podido confirmar posteriormente en otros estudios y tampoco se ha podido demostrar en humanos. Los propios autores recuerdan que las dosis administradas a los roedores en los experimentos eran 1000 veces superiores a las que se administran en humanos, por lo que parece que podemos estar tranquilos a ese respecto.
        Gracias de nuevo por la contribución al blog.
        Un saludo,
        Dra Iris de Luna.

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