Fructosa contra sucrosa: ¡¡el combate del siglo¡¡

English: Sugar cubes. Español: Terrones de azúcar.

Image via Wikipedia

El sirope de maíz rico en fructosa y el azúcar de mesa (sucrosa) se están haciendo más famosos que ciertos personajes de la tele. Estos dos edulcorantes que se pensaba eran casi idénticos para nuestros cuerpo -incluso se hablaba de la fructosa como del azúcar sano de los deportistas- hoy parecen no ser lo mismo de peligrosos.

Ya se venían acumulando datos experimentales (mira la diferencia en la figura entre el azúcar de mesa -sucrosa- y la fructosa) y epidemiológicos (mira este post sobre, por ejemplo, los refrescos con jababe de fructosa) que sugieren que el exceso de ingestión de fructosa podría incrementar algunos riesgos para la salud como la hipertensión, la diabetes o la enfermedad renal. Investigadores de las Universidades de Colorado y Florida han valorado los efectos corporales de la ingestión de la sucrosa (azúcar de mesa) y de fructosa (pincha aquí para ver el resumen en inglés).

Disponible en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2805058/

Estudian el efecto del consumo de unos 750 ml (3/4 de litro) de refrescos edulcorados con sucrosa (también llamada sacarosa o azúcar de mesa) o con sirope de maíz rico en fructosa en 40 sujetos de ambos sexos a los que toman muestras de sangre y orina durante 6 horas y determinan constantes vitales. Encuentran que el consumo de refrescos edulcorados con jarabe de maíz rico en fructosa produce mayores elevaciones de glucosa en sangre, elevación de ácido úrico tras las comidas y de presión arterial -sistólica-.

La sucrosa o sacarosa (azúcar de mesa) es un disacárido (azúcar complejo) compuesto por glucosa y fructosa en relación 1:1; el jarabe de maíz, en cambio, está compuesto por un 55% de fructosa libre (un monosacárido) y un 45% de glucosa. Parece ser la fructosa la responsables de estos efectos perjudiciales.

Mientras disponemos de estudios sobre los efectos crónicos del consumo elevado de fructosa en la glucemia -glucosa en sangre- (y por lo tanto en el riesgo de diabetes), triglicéridos (hiperlipidemia), ácido úrico (gota) y presión arterial (hipertensión), parece razonable evitar los refrescos o, al menos, los que no lleven edulcorantes sin calorías. Volver al agua parece una buena idea o, si te gusta, una o dos copitas de vino o cervecitas al día que parecen claramente beneficiosas par la salud.

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3 respuestas a Fructosa contra sucrosa: ¡¡el combate del siglo¡¡

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