Era previsible: A mayor disponibilidad de sitios de comida rápida, más gordo se vuelve el humano

Nutrition Assistance for Puerto Rico is a fede...

Image via Wikipedia

Ya hemos hablado en diferentes ocasiones de los riesgo de la comida basura tanto por la cantidad de calorías que contienen como por el tipo de estas: azúcares simples, grasas animales y ácidos grasos trans.

Datos recientes del ministerio de agricultura americano (USDA, pincha aquí para ver el informe en inglés) demuestran que por cada comida que se hace fuera a la semana (habitualmente en sitios de comida rápida o de dieta de cafetería) se gana casi un kilo al año (2 libras) como manifiesta Lisa Mancino, una economista alimentaria del USDA.  Puesto que la media de los americanos (piensa lo que haces tu) es comer 3 veces en semana fuera y hasta el 12% comen fuera más de 7 días en semana los kilos extra se van acumulando. Además, los americanos –y me temo que nosotros también- comen fuera mucho más que hace una década; el disponer de menos tiempo para hacer la compra y cocinar, la incorporación de la mujer al mercado laboral y los menores conocimientos culinarios hacen a comer fuera una opción más atractiva.

Los problemas económicos no están modificando sustancialmente ese tendencia, lo que hacen es buscar sitios más baratos –en vez de comer menos fuera- más en la línea de los fast food (comida rápida) y de los takeout (comida para llevar).

Se estiman en 158 las calorías extra si comes a medio día fuera (frente a comer en casa), en 144 si cenas fuera y en 74 si desayunas fuera en vez de hacerlo en casa según USDA. Además el peso del consumidor influencia la cantidad extra de calorías; si eres obeso puedes llegar a consumir 239 calorías extra por la comida frente a solo 88 de los que están en su peso.

Algunas de las políticas gubernamentales que se están valorando allí (en USA y ya sabes, cuando las barbas de tu vecino…) son reducir los postres, reducir la oferta de sitios –licencias- de comida rápida y aumentar la oferta de supermercados especialmente en zonas económicamente deprimidas.

Pues bien, con los datos del estudio CARDIA (para ver el abstract en inglés pincha aquí) valorados en 4 momentos distintos, demuestran que efectivamente la disponibilidad de sitios de comida rápida aumenta su consumo –hablamos en zonas de nivel económico bajo- mientras que el disponer de supermercados no tiene porqué influenciar positivamente los hábitos de comida.

Viendo el bosque en conjunto más que el árbol, son ya muchas las voces en USA (y en Europa) que hablan de limitar la disponibilidad de esos sitios de comida rápida-dieta de cafetería, de aumentar selectivamente los impuestos sobre los productos que venden (refrescos azucarados, postres ricos en grasas y azúcares, comidas rápidas con grasas trans o saturadas…). No olvidéis que hablamos de los mismos que tras hacer fumar a casi todo el mundo con los anuncios de vaqueros machotes, ahora prohíben fumar en la playa o a menos de 12 metros de un portal. Ya se verá…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Acidos Grasos Trans, Azúcares simples, Balance calórico, Carbohidratos, Comida Rápida, Dieta de cafetería, Dietética, Grasas, Obesidad, Patron dietético. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s