Esto es muy serio: ¿tienen las comidas grasas una capacidad adictiva similar a la cocaína?


drinks

Image by janineomg via Flickr

La verdad es que el título es fuerte y asusta, pero simplemente reproduce un artículo en Bloomberg que te resumo a continuación (as usual pincha aquí para acceder al original). Se empiezan a acumular datos en laboratorios gubernamentales y en universidades en EEUU que muestran que las comidas procesadas y los refrescos azucarados de las marcas que todos tenemos en la cabeza, no solo son poco o nada sanas sino que además, pueden “secuestrar” a nuestro cerebro de una manera que recuerda al efecto de la cocaína, la nicotina y otras drogas.

Los datos han adquirido tal relevancia que hasta Nora Volkow, directora del  National Institute on Drug Abuse reconoce la superposición entre los efectos de drogas adictivas y de los alimentos en el cerebro.

La idea de que la comida puede ser adictiva viene siendo barajada por los científicos desde hace una década. Estudios de laboratorio demuestran que los alimentos grasos y las bebidas/refrescos azucarados producen comportamientos adictivos en animales. Los escáneres cerebrales de personas con obesidad y en comedores compulsivos, además, revelan alteraciones en los circuitos neuronales de recompensa -los que dan gustito- que son similares a los experimentados en los sujetos adictos a drogas.

En el último año han aparecido, según recoge la National Library of Medicine database, 28 publicaciones sobre los efectos adictivos de ciertos alimentos o comidas; enfrente, hay una industria de comida y bebida que factura un trillón americano de dólares.

Si las comidas y los snacks grasos y las bebidas enzulzadas con mucho azúcar y jarabes de fructosa prueban finalmente ser adictivas, las compañías que los fabrican podrían enfrentarse a la más larga y dura batalla legal contra los consumidores desde el movimiento anti-tabaco de hace una generación.

Como dice Kelly Brownell, directora del Yale University’s Rudd Center for Food Policy & Obesity y defensora de la regulación para evitar la obesidad, la gente sabía durante mucho tiempo que el tabaco mataba, en cambio, sólo mucho más tarde supieron de los efectos adversos de la nicotina y del resto de aditivos del tabaco y, sobre todo, de las manipulaciones intencionadas que la industria tabaquera hizo durante décadas.

Como te imaginarás, los ejecutivos y los lobistas de las compañías fabricantes de estos productos mantienen que nada ha sido probado y que no hay ningún problema. No obstante reconocen que están intentando ofrecer al consumidor nuevos y más sanos –realmente menos peligrosos- refrescos, snacks y comidas.

Los costes sociales de la obesidad son enormes (puedes ver una presentación de sus riesgos en la pestaña archivos y enlaces de interés), por lo que el diseño de alimentos o bebidas ricos azúcares simples, harinas refinadas,  grasas animales o grasas trans y bajos en fibras y nutrientes beneficiosos, a la luz de los conocimientos actuales, es una actitud empresarial poco responsable cuando menos, máxime cuando se anima a niños y personas sin conocimientos en el tema a su consumo a veces desmedido –recuerda esos sitios de comida rápida que te rellenan tu refresco cuantas veces quieras-.

Esos alimentos producen picos muy intensos de glucemia en la sangre con también caídas intensas muy rápidas que parecen desencadenar una cierta “ansia” para volver a consumirlos. Algo típico de las conductas adictivas.

Uno de esos artículos del grupo del Dr Paul Kenny (como siempre pincha aquí para ver el resumen en inglés) demuestra que ratas que tienen acceso a esa “dieta basura” durante una hora al día desarrollaron un comportamiento adictivo similar a los trastornos de atracones que vemos en los humanos, buscando sistemáticamente ese tipo de comida aunque estuviera disponible comida más sana y nutritiva. Este es exactamente el mismo tipo de comportamiento –además con iguales patrones de función cerebral- que la exposición a dosis crecientes de cocaína.

Las repercusiones son importantes, entre tanto, es labor nuestra tomar conciencia de estos potenciales riesgos y de los intentos de ser manipulados por importantes grupos de presión que anteponen sus beneficios a nuestra salud, una historia que nos suena de los tiempos de la lucha anti-tabaco, cuando nos decían que nada malo se había probado.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Acidos Grasos Trans, Azúcares simples, Balance calórico, Caramelos, Carbohidratos, Dietética, Enfermedades asociadas a la obesidad, Esperanza de vida, Grasas, niños, Nutrición, Obesidad, Publicidad, Salud y bienestar. Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a Esto es muy serio: ¿tienen las comidas grasas una capacidad adictiva similar a la cocaína?

  1. Pingback: Fructosa: Buena, buena, va a ser que no es…… | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

  2. Pingback: Otra solución al efecto yo-yo (o al menos otra posible causa) | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

  3. Pingback: Adictos al azúcar: todos estamos en riesgo. | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

  4. maría dijo:

    Lo malo es que tenemos que comer todos los días. el tabaco y otras drogas no las vuelves a probar pero la comida sí.

    • estebanjodar dijo:

      Te aconsejo que comas “comida” y evites los alimentos que sabemos tienen más riesgo como zumos y refrescos no-light, dieta de cafetería, comida basura y esas cosas que vienen en bolsa de plástico crujiente y de colores chillones, ¡ánimo¡, casi nadie deja el tabaco a la primera.

  5. Pingback: Era previsible: A mayor disponibilidad de sitios de comida rápida, más gordo se vuelve el humano | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

  6. Pingback: A vueltas con la adicción: A pesar de la mano negra, aparecen más pruebas…. | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

  7. Pingback: Mas sobre la adiccion a azucares y grasas: ¿Dulces recompensas o la manzana envenenada de la bruja??. | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

  8. Loreto dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo.
    Si abres una bolsa de doritos, fritos… es imposible parar hasta que la bolsa no se ha terminado.
    Lo mismo me dice la gente que bebe Coca cola, yo tengo un amigo que es adicto total.
    Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s