¡Ojo¡ La inteligencia a los 8 años se asocia a la forma de alimentarse en la primera infancia….

cute kid (Explore)

Image by Swami Stream via Flickr

Aunque ya tenemos muchos datos que ligan los hábitos y el tipo de alimentación y el exceso de peso en la infancia con los problemas de salud en la vida adulta (obesidad, diabetes, hipertensión, hiperlipidemias, enfermedad cardiovascular…), en cambio, se conoce poco de la influencia –si es que existe- del tipo de alimentación en la infancia y la inteligencia.

Investigadores británicos (Northtone y cols. 2011. J Epidemiol Community Health doi:10.1136/jech.2010.111955) han realizado un análisis a partir de un estudio poblacional de cohortes (seguimiento con encuestas periódicas a un grupo de familias que representan a una comunidad de la que se seleccionan) denominado “the Avon Longitudinal Study of Parents and Children”. En este grupo de familias los padres comunican periódicamente los hábitos de dieta de sus hijos mediante un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos que completaron a los 3, 4, 7 y 8 años y medio.

Los datos del tipo de dieta se analizaron y puntuaron para cada edad en función de sus componentes (principal-components analysis) mientras que el coeficiente de inteligencia se calculó mediante un test aceptado para niños a los 8 años y medio (Wechsler Intelligence Scale for Children) intentando identificar y depurar los posibles factores de confusión (los que hacen que lleguemos a conclusiones erróneas). Finalmente analizaron 3966 niños.

Pues bien, los niños con un tipo de alimentación “procesada”a los 3 años –rica en grasa y en azúcares, lo típico de los bollos y la comida basura- tuvieron peores coeficientes de inteligencia (QI) a los 8 años y medio (para usuarios avanzados: en concreto por cada desviación estándar de la puntuación de tipo de dieta se asoció a una reducción de 1.67 puntos del QI; IC 95% 2.34-1.00; p<0.0001). Además, el patrón “conscientemente saludable” –rico en ensaladas, arroz, pasta, pescado y fruta- a los 8 años y medio  se asoció a un aumento medio del coeficiente de inteligencia de 1.2 puntos (por cada SD, IC 95% 0.52- 1.88; p=0.001).

Así que, además de que la comida basura de niños nos hará menos sanos y más enfermos con la edad, los patrones “malignos” de alimentación en la infancia influirán también -aunque modestamente- en la inteligencia futura mientras que la dieta saludable tiene el efecto opuesto.

Como ves se acumulan las razones para dejar de comer “guarrerrías” por mucho que les gusten a los niños –y a los adultos-, hoy puede ser un buen día para comenzar a dejar de comprarlas y de comerlas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Coeficiente intelectual, niños, Nutrición, Obesidad, Patron dietético, Salud y bienestar y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a ¡Ojo¡ La inteligencia a los 8 años se asocia a la forma de alimentarse en la primera infancia….

  1. No había reparado en este post hasta ahora. Con el tema de la inteligencia he descubierto unas cuantas teorias, pero me gusta especialmente la de Howard Gardner y su posición de las inteligencias multiples, en la que no se encasilla en un número a una persona, sino que la divide en 7 y es una mezcla de factores. Probabalemnte la alimentación tenga mucho que ver en alguna de ellas. A mi me parece un tema apasionante!

    Enhorabuena!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s