La posesión diabólica o ¿por qué engordo si no como tanto?

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Image by Esthr via Flickr

El problema es, en principio, de pura termodinámica. La energía no se crea ni se destruye y, por lo tanto, la grasa que se acumula en barrigas, traseros, lorzas o michelines, corresponde a un exceso de energía almacenada, algo más de 9 kilocalorías de exceso por gramo de grasa almacenada (calcula, si te sobran 10 kilos de grasa, podrías calentar un grado centígrado 90.000 litros de agua). De acuerdo que puede haber diferencias en lo eficiente que cada uno sea a la hora de sacar la energía de, pongamos como ejemplo, un bollo (por cierto, unas 400 a 600), pero la grasa almacenada por cada cual, es exceso de energía acumulada. Esto nos lleva a dos problemas, el primero es ¿cuál es el peso razonable en función de mi talla? y el segundo ¿cómo es posible que haya acumulado tanto exceso de energía?. La primera pregunta tiene una respuesta relativamente sencilla; la Organización Mundial de la Salud recomienda usar el índice de masa corporal para estimar la adiposidad –y por tanto el exceso de grasa- por lo que, a partir de esa fórmula, podemos obtener una banda de peso razonable para cada talla. Toma tu talla expresada en metros (p.ej. 1,72 m) elévalo al cuadrado (1,72×1,72=2.96) y multiplícalo por 25 para saber el peso a partir del que tienes sobrepeso (2,96×25=74 kilos) o por 30 para saber el límite de peso en el que empieza la obesidad (2,96×30=88,8 kilos).

Tema aparte es donde se acumula el exceso, hoy sabemos que tener una cintura de más de 80 a 88 cms en mujeres (según raza) y 94 a 102 cms en varones, supone un riesgo adicional para desarrollar diabetes, hipertensión, problemas de colesterol o cardiovasculares. Por lo tanto, la “barriguita cervecera” resulta más “peligrosa” que la obesidad armónica (“apretad@” en general).

Más allá de los problemas estéticos, el sobrepeso y la obesidad son ya  responsables de más de 1 de cada 5 años de vida perdidos de forma prematura por enfermedades como la diabetes, las cardiovasculares o el cáncer. Pero, intentemos pensar en positivo, veamos cómo hemos llegado a este punto para así poner remedio y cambiar una tendencia a ganar por una a perder peso.

A partir de hoy y no más de una o dos veces al mes, postearé información generalmente no conocida de qué hábitos y alimentos son los más “peligrasos” y te intentaré dar algunos trucos para evitarlos pero, no te engañes, nada en la vida es fácil, esto tampoco.

Hay algunas medidas sencillas que pueden empezar a ayudarte; algo de ejercicio hará  que te sientas mejor y ayudará a controlar tu peso, mira lo que comes, evita picotear cual pollo de engorde, evita refrescos y zumos envasados, también la comida rápida-basura, fritos y pringues, mucho cuidado con las cosas que vengan en bolsa de plástico crujiente y de colores chillones –más marketing fuera, menos calidad dentro- y controla el aceite y los aliños y salsas.

Creo que debes repetir un mantra “soy un ser termodinámico, nadie engorda de no comer, nadie adelgaza hinchándose de comer”; aquí te apunto algunos de esos futuros consejos que  intentaré poner a tu disposición:

  • Cuánto puedo comer en función de mi peso y de mi actividad o posesiones, lo que se dice posesiones, hay pocas…
  • Cómo nos engañan/nos engañamos al comprar y comer; la publicidad y las medias verdades.
  • Por qué no sabemos nada de nutrición o por qué no es lo mismo sano o integral que hipocalórico.
  • Por qué engordo si como sano o ¿es que acaso tengo 4 estómagos como los rumiantes y por eso me engordan las verduras y las ensaladas?
  • Por qué algunos alimentos son realmente “malignos” aunque me gusten : refrescos y zumos, bollería y los “snacks” salados…
  • Cómo el olvidar nuestros orígenes nos lleva a “morir de éxito”; el exceso de sal, la falta de fruta y la verdura, la ausencia de ejercicio al aire libre……..
  • Cómo puedo saber si debo preocuparme por tener un trastorno del  comportamiento alimentario o cuándo debes de pedir ayuda.

Por supuesto que tu participación es clave, tanto a la hora de intercambiar información y experiencias como a la de sugerir temas, aunque la idea no es que se trate de un “consultorio de dietas on line” sino más bien de un arma con la que promover la salud en ciudadanos informados.

Esta entrada fue publicada en Adelgazar, Obesidad, Salud y bienestar y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La posesión diabólica o ¿por qué engordo si no como tanto?

  1. Anónimo dijo:

    Hola Esteban,
    Aunque un poco tarde, he detectado una pequeña errata en tu blog: en el cálculo de indice de masa corporal explicas: “Toma tu peso expresado en metros (p.ej. 1,72 m)”. Evidentemente, es “tu talla”.
    Por lo demás tu blog es perfecto. Enhorabuena!

  2. Pingback: ReBloq La posesión diabólica o ¿porqué engordo si no como tanto? | ¡¡Doctor, No como para lo que peso¡¡: La Obesidad a raya

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